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martes, 2 de octubre de 2012

¿Vacuno a mi hija del Papiloma Virus?

Si su médico tiene interés en que le ponga a su hija la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), le dirá algo así: “Es muy importante que vacune a su pequeña porque la vacuna es muy segura, apenas tiene efectos secundarios y previene que se muera por cáncer de endometrio en el futuro”. Esto es una verdad a medias y una forma de informar mal a los pacientes, ya que, no se aporta ningún tipo de información científica ni se cuantifican los riesgos de la vacuna. Aunque no le diera datos concretos, su médico, si fuera honesto, objetivo o supiera de qué va la cosa debería decirle algo así: “Las 3 inyecciones de que consta la vacunación probablemente protegerán a su hija de coger la infección por el papiloma humano, infección que sólo se obtiene mediante las prácticas sexuales, además, actualmente no sabemos ni cuánto tiempo dura el efecto de protección de la vacuna (¿1 año, 20 años?, nadie lo sabe) ni sabemos si a largo plazo tendrá efectos perjudiciales para la salud de su hija”. Evidentemente, la segunda forma de informar es más ética y tiene una utilidad para el paciente, ya que, al conocer los beneficios y riesgos reales puede decidir más libremente.
Si analizamos más los datos publicados sobre este tipo el VPH y su relación con el cáncer de endometrio, podemos decir que la vacuna va dirigida a dos subtipos de este virus (el 16 y el 18) que son los que producen casi el 80% de los cánceres de este tipo, pero sabemos que de cada 100 mujeres con VPH, solamente 4 tienen alguno de estos dos subtipos, además, únicamente 1 de cada 3 chicas son portadoras de el VPH y de cada 100 portadoras, 90% lo eliminan espontáneamente en los 2 primeros años de haber contraído la infección, por tanto, debemos vacunar a 1000 chicas para evitar que 1 cogiera el VPH tipo 16 ó 18 y, para salvar una vida, necesitamos vacunar a 2000 mujeres, es decir, de cada 2000 mujeres vacunadas, 1999 no tendrán ningún beneficio y pueden tener efectos secundarios (6 de cada 100 vacunadas tienen efectos secundarios graves, incluida la muerte) y sólo 1 se beneficiaría potencialmente y digo potencialmente porque no sabemos cuánto tiempo dura la acción de la vacuna, por ejemplo, si se vacuna a la edad de 12 años (edad a la que es raro tener relaciones sexuales, que es la única forma de adquirir el virus) y el efecto dura 5 años, a los 18 años (donde tiene más probabilidad de tener sexo) estará desprotegida y podrá contraer el virus. Por otro lado, la vacuna no produce el llamado “efecto rebaño”, es decir, que a más gente vacunada menos transmisión de la infección y, además, es muy posible que si se vacuna de forma masiva, se produzcan “el relleno de nicho ecológico”, como la mayoría de cánceres los producen los tipos 16 y 18, vacunamos a todo el mundo, estos tipos desaparecen pero, el nicho ecológico que dejan será ocupado por otros tipos, por tanto, la incidencia de cáncer de cuello de útero no la reduciremos por la vacuna, sino que cambiamos el subtipo de virus que lo produce. Por tanto, estar vacunada (recuerde que la vacuna es para el tipo 16 y 18), tampoco impide que coja otro subtipo de VPH. Considerando que la vacuna tiene un coste de más de 300 euros por paciente, se puede entender el interés y la presión que están realizando las farmacéuticas (Merck y GSK), que la han desarrollado para que se establezca su uso obligatorio en los calendarios vacunales, incluso están intentado que las campañas de protección se extiendan a los varones.
El cribado para la detección del VPH, al igual que el de mama, no se ha demostrado que sea útil, ya que para prevenir una muerte es necesario que más de 150 mujeres den positivo en el test sin tener el virus, de las cuales, a 80 les harán más pruebas innecesarias para terminar concluyendo que no tenían nada, con el coste psicológico y en efectos secundarios que esto supone.
Además, el coste de una vacunación masiva o de las campañas de detección precoz del VPH sin ninguna utilidad ni fundamento científico hoy en día, suponen muchos millones de euros gastados por parte de los sistemas sanitarios y los pacientes, lo que nos lleva nuevamente a las pruebas silenciosas, si gastamos el dinero en estas cosas, no podremos dedicarlas, por ejemplo, a mejorar las residencias de personas mayores o ampliar las plazas para que la cobertura de estas prestaciones sea universal o, por ejemplo, no se podrá invertir en investigación médica seria, mejorar los equipamientos de los hospitales, la formación científica de los profesionales sanitarios, entre otras muchas cosas, por tanto, debemos ser conscientes de en qué gastamos el escaso dinero del que disponemos para investigación y sanidad, sin desperdiciarlo en programas populistas que enriquecen a unos pocos y perjudican a muchos ciudadanos, tanto directamente, por los efectos secundarios que producen, como indirectamente, por lo que se deja de hacer.
Aunque esto es muy fácil de decir es difícil de cumplir, ya que el ciudadano normal no tiene por qué ser experto en tecnología sanitaria ni en estadística médica, pero, resulta que los que se dedican a decidir, que se les presupone que sí que saben, tampoco la tienen, como se ha demostrado en estudios en los que se les plantean varias alternativas supuestamente distintas para subvencionar el mejor programa científico (en realidad todas las alternativas son la misma, pero los resultados, que son iguales en todas las opciones, se han presentado de forma distinta en cada una de ellas: riesgo relativo, número necesario a tratar, riesgo absoluto y pacientes libres de evento), menos del 2% de los expertos que evalúan las alternativas se dieron cuenta que eran iguales y que los resultados obtenidos eran los mismos, el 98% restante, se decantó por la opción que expresaba los resultados en forma de riesgo relativo, ya que es la forma en que parece que los resultados obtenidos son geniales. Esto también les ocurre a los médicos cuando leen artículos científicos, ya que, como el Dr. Covey demostró, cuando los beneficios de un tratamiento se le presentan a los médicos como reducción del riesgo (riesgo relativo), más de 90 de cada 100, recetaban y recomendaban el fármaco, mientras que cuando se les presentaba en términos absolutos (riesgo absoluto), sólo 63 de 100 doctores, recetaban el fármaco. Este truco no sólo lo sabemos Covey, unos pocos más y yo, sino que los asesores médicos de las farmacéuticas, los que piden becas de investigación y todo aquel que quiere sacar pasta a costa del dinero público, la filantropía, iniciativas privadas o de la salud de los ciudadanos, lo saben y, por eso es la forma más extendida en las publicaciones y en todos los eventos de transmisión de información médica tanto a los profesionales como a los pacientes, así que, exija que le informen en términos absolutos, le irá mejor.

6 comentarios:

  1. Álvaro, me encanta tu artículo...justamente es un tema que me ha venido a la cabeza en esta semana pq ha salido el nuevo calendario vacunal y aunque no lo he visto detenidamente si sé que una de las novedades es la disminución de la edad de inicio para vacunar contra el VPH, ppal. causante del Ca. de cuello de útero, a los 11 años (en niñas) y pensé:"Ufff, no sé yo si tuviera una hija, qué haría...tengo que buscar información" y mira! tú has plasmado en este artículo lo que me intuición me estaba diciendo.Así que, en este caso, estoy de acuerdo contigo y es más, tienes a una fiel seguidora de tu blog, me parece muy muy interesante...un fuerte abrazo! Cristina.

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  2. Muchas gracias, Cristina!! Me alegra que te haya sido útil!! la verdad que la historia de coincidencias que cuentas, es muy curiosa!!

    Cualquier comentario, sugerencia o lo que quieras, dímelo!!

    Un beso!!

    Álvaro

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  3. http://www.efesalud.com/noticias/expertos-en-patologia-cervical-aconsejan-vacunarse-frente-al-virus-del-papiloma/

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  4. Dejo un enlace, en el que se comenta este tema, y no me queda claro, si despues de las tres dosis, dura el efecto de la vacuna, si es necesario un recordatorio.

    Pero me alerta ver como al principio dicen:

    " La mayoría de las infecciones por VPH aparecen sin síntomas y desaparecen sin algún tratamiento en el transcurso de unos pocos años. Sin embargo, algunas veces la infección por VPH se mantiene por muchos años, causando o no anomalías celulares que se pueden detectar."

    Un amigo médico (oftalmólogo), me comentó que todos tenemos algún tipo de VPH, que lo normal es que nuestro organismo combata a los virus, pero que en personas con un sistema inmunitario debil, el virus podría hacer de las suyas (verrugas, moluscos, cancer), es mas, me "acojonó" diciendome que bebiendo de los vasos, dando la mano, etc.. se transmiten los VPH, que siempre han existido y siempre nuestro organismo los ha combatido.

    http://www.cancer.gov/espanol/recursos/hojas-informativas/prevencion/vacuna-VPH

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  5. Me ha parecido interesantisimo porque desde que escuche que se ponían en los colegios y sobre lo que era , se me encendió la bombilla y pensé a mi no me la cuelan, así que yo, no se la pongo a mi hija. Que hagan comercio con las suyas.

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